Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: Los líquidos, como la mantequilla, el aceite y el aceite, se purifican al verter agua sobre ellos tres veces y luego retirarla. En cuanto a otros líquidos, como la miel y el jarabe, se purifican al verter agua sobre ellos tres veces hasta que regresen a su estado original. Véase: Fin del propósito de Abdul Ghani al-Nabulsi, pp. 331-343, y Dios sabe más.